Perspectivas Presidenciales

Noticias, videos y sermones del presidente de la Iglesia Adventista del Séptimo Día

‘Edifiquen la Iglesia de Dios: ¡Cristo viene!’

Transcripción del sermón del presidente Ted N.C. Wilson en la Convención de ASI.

‘Edifiquen la Iglesia de Dios: ¡Cristo viene!’

"We are 'living stones' in Jesus Christ. Let’s build God’s church and His Advent movement!" Wilson said in his sermon. (Jay Wintermeyer / UCC)

Magnifying Glass View Larger

Transcripción del sermón del presidente Ted N.C. Wilson en la Convención de ASI.


Lo que sigue a continuación es una transcripción del sermón del sábado a cargo de Ted N.C. Wilson, líder de la Iglesia Adventista, en la Convención de ASI en Spokane (Washington, Estados Unidos) el pasado 8 de agosto de 2015.

¡Qué privilegio estar con ustedes en Spokane para la Convención de ASI 2015! Siempre es una experiencia emocionante asistir a ASI y ver la manera en que Dios está moviéndose en la vida diaria de jóvenes y ancianos en estos los días finales de la historia de la tierra.

Mis queridos amigos de ASI, creo con todo mi corazón que ahora nos encontramos justamente en la punta de los dedos de los pies de la estatua de Daniel 2. Los eventos que nos rodean señalan la proclamación final de los mensajes de los tres ángeles que comparten el amor de Cristo, su justicia, sus advertencias y su pronta segunda venida. Es imperativo que lo ensalcemos, como lo proclama el lema que han elegido.

Dios nos está llamando para que lo ensalcemos como nunca antes y para que edifiquemos su iglesia en preparación para el regreso de Cristo. Nos pide que contemos a otros de nuestra relación con él. De esto precisamente se trata ASI. Es la piedra angular de su existencia. Fue establecida desde el mismo comienzo de ASI en 1947, cuando las instituciones adventistas de sostén propio se combinaron para formar la Asociación de Instituciones de Sostén Propio (ASI), y es el fundamento de la ASI actual, los Servicios e Industrias de Laicos Adventistas.

Hace unos meses, tuve la gran oportunidad de visitar Yuba, en Sudán del Sur, para animar a nuestros feligreses en esa nación asolada por la guerra, que es también la más reciente del planeta. Dios está bendiciendo mucho a la iglesia del lugar. La División de África Centro Oriental, de la cual forma parte Sudán del Sur, está llevando a cabo un maravilloso trabajo para ayudar a integrar a nuestros miembros en las actividades de evangelización de esa dinámica división. El Espíritu de Dios se está moviendo en ese país, y nuestra iglesia se está desarrollando con rapidez.

Mientras estábamos allí, dedicamos las hermosas instalaciones de un nuevo hospedaje y nuevas oficinas para la misión local y la futura unión. Participamos en la colocación de la piedra fundamental de un nuevo centro de medios y de una gran iglesia y auditorio con capacidad para cuatro mil personas. Puede que Maranatha Volunteers International, que es fiel miembro de ASI, los ayude con esos u otros proyectos cuando analicen las oportunidades.

A pesar de ello, la iglesia está creciendo y desarrollándose con tanta rapidez que ahora ustedes cuentan con una filial en Yuba, Sudán del Sur, lo sepan o no. Algunos de nosotros tuvimos la oportunidad de reunirnos con muchos de ellos una noche en un hotel para una cena especial y para repasar los proyectos especiales que tienen en mente para el desarrollo de la iglesia.

3 Nuevos significados para ‘ASI’

ASI está en todas partes, y está edificando la iglesia de Dios. En los comentarios que le hice al grupo de ASI Yuba, mencioné algunos otros significados de la sigla ASI, y me permito presentárselos también a ustedes, dado que vuestra tarea es la de edificar la iglesia de Dios.

ASI — “Always Stay Involved” [Sigan siempre involucrados] Sigan involucrados con la iglesia local y su pastor, sigan involucrados con la asociación local y sus planes de evangelización, sigan involucrados con el ministerio nacional e internacional de evangelización. ¡Siempre sigan involucrados! No se tienten con la posibilidad de dejarse llevar hacia su propio mundo de actividades. ¡Sigan siempre involucrados con la iglesia y su misión!

ASI — “A Spiritual Identity” [Una identidad espiritual] ASI es en primer lugar y por sobre todas las cosas una organización espiritual que permite que el Espíritu Santo guíe y dirija sus actividades y decisiones. ASI es una organización para la ganancia de almas que hace de la tarea de compartir a Cristo el énfasis central de su misión espiritual a los demás.

ASI — “Aggressive Scriptural Interest” [Decidido interés en las Escrituras] Uno de los ataques más grandes contra la verdad profética de Dios y el movimiento adventista es el ataque del diablo a la Palabra de Dios. El enemigo está tratando de neutralizar las palabras más simples de la Biblia. La redacción simple de las Escrituras se ve retorcida de tal forma por muchos de manera que llegan a decir lo opuesto de lo que realmente expresa. ¡Ojalá que ASI siempre tenga un decidido interés en las Escrituras en su tarea de ensalzar a Cristo y su Santa Palabra!

Todo esto es parte de la tarea de ASI de ensalzar a Cristo y edificar la iglesia de Dios. Su mismo lema de “Compartir a Cristo en el mercado” nos desafía a que todos nosotros expliquemos a nuestros seres queridos, vecinos y amigos lo que Cristo ha hecho en nuestra vida, y lo que él puede hacer también en sus vidas para que lleguen a ser personas transformadas por medio de su sangre y el poder del Espíritu Santo. Edifiquen su iglesia y dedíquense a ensalzarlo. Hablen allí en el mercado de la justicia de Cristo, de su poder justificador para cubrir nuestros pecados con su manto de justicia, y su poder santificador que nos ayuda a crecer cada día para que lleguemos a ser cada vez más como él por medio del poder del Espíritu Santo.

Mediante nuestro compromiso personal con Cristo, hemos aceptado el cumplimiento de la promesa de Dios en Juan 1:12: “Mas a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.

Cómo edificar la iglesia de Dios

¡Edifiquen la iglesia de Dios! El Señor ha llamado a ASI y a todos los miembros de iglesia para que ayuden a nuestra creciente iglesia mundial de 18,5 millones de nuestros hermanos y hermanas a ensalzar a Cristo y edificar la iglesia de Dios en anticipación de la gloriosa segunda venida de Cristo.

En esta etapa crítica del cronograma bíblico general y también profético, escuchemos las instrucciones de Dios sobre la edificación de su iglesia en Efesios 2:19-22: “Por eso, ya no sois extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. En él todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu”.

¡Cuán emocionante es que ya no somos extranjeros para Dios sino parte de la familia de Dios y la hermosa iglesia que él está edificando! Somos parte de un movimiento mundial que inició el cielo, que está edificando la iglesia de Dios. Jamás olviden que están construyendo sobre los cimientos que otros establecieron en el pasado, y que la piedra angular es el mismo Jesucristo. En respuesta a la pregunta de Cristo a los discípulos, que les preguntó quién creían ellos que era él, y la respuesta de Pedro, que dijo que él era el Hijo del Dios viviente, Jesús replicó en Mateo 16:18: “Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no la dominarán”. Desafortunadamente, algunos han interpretado este texto pensando que significa que Pedro era la roca sobre la cual sería edificada la iglesia. Esto no es así. Jesús se estaba dirigiendo simplemente a Pedro como una pequeña piedra, y diciéndole que la “roca” que sería el cimiento o la piedra angular de la iglesia no era otra que el mismo Jesucristo. Cristo es la Roca, y se nos pide que edifiquemos la iglesia de Dios sobre la Roca, que es Jesucristo. Él es la piedra angular y el Verdadero Cimiento. ¡Ensalcémoslo!

En 1 Pedro 2:4, Pedro mismo explica que Cristo es la “piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, pero para Dios escogida y preciosa”. En el versículo 5, Pedro los incluye a ustedes y a mí en esta maravillosa tarea de edificar la iglesia de Dios cuando expresa: “Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo”.

Somos piedras vivas

Mis queridos amigos de ASI, somos “piedras vivas” en Jesucristo. ¡Edifiquemos la iglesia de Dios y el movimiento adventista!

Alabamos a Dios por su precioso mensaje bíblico de verdad para este marco del tiempo del fin. Desde una perspectiva profética, el mundo no mejorará sino que empeorará. Pero cuando mejore, será lo mejor, porque reconocemos que la segunda venida de Cristo está cercana. ¡Ensalcémoslo!

Al observar los acontecimientos mundiales, nos damos cuenta inmediatamente de que se está cumpliendo lo que dice Mateo 24 y Apocalipsis 13. Muchas de las cosas que están sucediendo señalan el rápido cumplimiento de los mensajes proféticos que indican los días finales de la historia de la tierra. El fin de los tiempos está sobre nosotros. El mundo es una gran confusión. Nadie puede resolver los problemas insuperables que enfrentan las naciones y grupos de personas. Cada semana, vemos los terribles resultados de la inestabilidad, los asesinatos, las matanzas y las traiciones. Comprendemos mejor lo que dice Lucas 21:26 cuando expresa que “los hombres quedarán sin aliento por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra”.

Las señales de incertidumbre nos rodean por todos lados. Las tendencias sociales siguen desafiando las verdades bíblicas y los principios del cielo. La inestabilidad económica está en todas partes. Las tendencias ecuménicas están señalando el cumplimiento de Apocalipsis 13:3, que dice que “toda la tierra se maravilló en pos de la bestia”.

ASI, Dios los ha llamado a edificar su iglesia. Estén cada día en conexión y comunión con él, siendo revividos y reformados en él. Edifiquen la iglesia de Dios mientras les señalamos a Cristo a las personas y les mostramos la Santa Palabra, la iglesia de Dios, su movimiento profético, el plan bíblico para la familia, el mensaje del santuario, la testificación pública y personal por él, la creencia y la utilización del espíritu de profecía, la proclamación de los mensajes de los tres ángeles, la mayordomía cristiana, la manera de vivir la vida cristiana, el servicio humanitario cristiano y la promesa del pronto regreso de Cristo. ¡Edifiquemos la iglesia de Dios!

Sigamos el ejemplo de Nehemías

Uno de los ejemplos bíblicos más importantes de edificación fiel se encuentra en Nehemías, quien trabajaba en el palacio de Persia. Nehemías 1:4 registra que cuando él se enteró de que el muro de Jerusalén seguía derribado se sentó y lloró. Entonces volcó su corazón suplicante al Señor en oración.

Al enfrentar los desafíos diarios, sean constantes en la oración, pidiendo al Señor por la lluvia tardía del Espíritu Santo, para que puedan en sentido figurado reparar en el presente el muro de Dios. En Nehemías 1:11 se encuentra la oración de Nehemías, quien dijo: “Te ruego, Jehová, que esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo”. Al edificar la iglesia de Dios, oren como nunca antes para recibir el poder de lo alto para la misión que tenemos por delante. Los invito a que oren por la lluvia tardía del Espíritu Santo. Dios ha prometido la lluvia tardía, y esta llegará.

Nehemías recibió permiso del rey de Persia para regresar a Jerusalén y reconstruir el muro. Tres días después de llegar a Jerusalén, Nehemías desafió a la nación judía, como expresa el capítulo 2:17: “Venid y reconstruyamos el muro de Jerusalén, para que ya no seamos objeto de deshonra”.

Amigos, no permitan jamás que vuestras obras o actitudes sean una deshonra para Dios. No permitan que sus iglesias sean una deshonra para Dios. Jamás se sientan avergonzados de su iglesia o de lo que son. Cuando alguien les pregunta a qué iglesia pertenecen, no digan: “Bueno, es una iglesia pequeña y acaso jamás hayan oído hablar de ella”, para entonces decirles el nombre de su iglesia con voz inaudible para que en realidad nadie pueda escucharlo.

Por el contrario, mírenlo directamente a los ojos y con una sonrisa en el rostro díganle: “Soy adventista del séptimo día, y permítame contarle sobre mi iglesia”. No sean una deshonra para su Dios o su iglesia.

La respuesta positiva de los que estaban en Jerusalén se encuentra en el versículo 18, donde dice: “¡Levantémonos y edifiquemos!”. A pesar de ello, tengan cuidado con los que quieren derribar el muro y ser una influencia negativa en sus vidas, como fue el caso de Sanbalat, Tobías y Gesem, que se burlaron y despreciaron a Nehemías. Cobren valor del Dios de Nehemías en sus desafíos, y únanse a él para decir en el versículo 20: “El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros, sus siervos, nos levantaremos y edificaremos”. La construcción comenzó y llegó hasta la mitad de la altura programada porque “el pueblo tuvo ánimo para trabajar” (4:6).

A pesar de ello, cuando Sanbalat, Tobías y los enemigos de Dios se enteraron de los progresos, hicieron planes de atacar. Nehemías elevó sus oraciones al Señor y entonces colocó a la gente en posición, diciendo lo que se encuentra en Nehemías 4:14: “Acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas”.

Dividieron entonces las tareas de defensa y construcción, de manera que todos participaran de la edificación y defensa. En efecto, se nos dice en Nehemías 4:17: “Los que edificaban en el muro, los que acarreaban y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra y con la otra sostenían la espada”.

Al edificar la iglesia de Dios, hagan con una mano la obra de Dios y con la otra sostengan la Palabra de Dios, que es la espada de autoridad celestial. Apóyense completamente en el Señor a la hora de brindar un servicio fiel diciendo, junto con los que trabajaban en el muro de Jerusalén según se registra en el versículo 20: “Nuestro Dios peleará por nosotros”.

Los constructores del muro permanecían vestidos

Nehemías y sus colegas fueron tan persistentes y fieles a la hora de edificar el muro de Dios que ni siquiera se quitaban las ropas más que para lavarlas. Los invito a trabajar con el mismo espíritu de dedicación para edificar la iglesia de Dios y proclamar los mensajes de los tres ángeles con el poder del Espíritu Santo. Testimonios para la iglesia, tomo 9, página 17, nos dice eso, al expresar: “En un sentido muy especial, los adventistas del séptimo día han sido colocados en el mundo como centinelas y transmisores de luz [...]. Una obra de la mayor importancia les ha sido confiada: proclamar los mensajes del primero, segundo y tercer ángeles. Ninguna otra obra puede ser comparada con esta y nada debe desviar nuestra atención de ella”.

A pesar de ello, Sanbalat, Tobías y Gesem no se dieron por vencidos. Tengan cuidado con los que tratarán de disuadirlos de la gran tarea que tienen como adventistas “en el muro” justo antes de la venida de Cristo. Los enemigos de Nehemías enviaron un mensaje pidiéndole que se reuniera con ellos para distraerlo de la obra de construcción. Nehemías les contestó con un poderoso mensaje, que les dijo en Nehemías 6:3: “Estoy ocupado en una gran obra y no puedo ir”.

Cuando los Sanbalats, Tobías y Gesems de este mundo los tienten para distraerlos, díganles: “¡Estamos edificando la iglesia de Dios, y no podemos ir!” Nehemías oró en el versículo 9: “¡Oh Dios, fortalece tú mis manos!” Pídanle a Dios que fortalezca sus manos para edificar la iglesia de Dios.

Dios recompensará la fidelidad que demuestren así como lo hizo en el caso de Nehemías. Los versículos 15 y 16 del capítulo 6 expresan: “Fue terminado, pues, el muro, el veinticinco del mes de Elul, en cincuenta y dos días. Cuando lo oyeron todos nuestros enemigos, temieron todas las naciones que estaban alrededor de nosotros; se sintieron humillados y reconocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra”. Cuando Dios muestre su mano poderosa en la obra que hagan por él, denle a él toda la gloria, y la gente verá que él está obrando por medio de ustedes cuando ustedes buscan ensalzarlo.

En la página 476 de Profetas y reyes dice: “Como Nehemías, los hijos de Dios no deben temer ni despreciar a sus enemigos. Cifrando su confianza en Dios, deben ir adelante con firmeza, hacer su obra con abnegación y entregar a su providencia la causa que representan”.

Miembos de ASI, los desafío para que, ahora que enfrentamos los últimos días de la historia de la tierra, edifiquen la iglesia de Dios por medio del poder del Espíritu Santo y su caminar diario con Cristo en el estudio de la Biblia, la oración y la testificación. Les pido que acepten la súplica que nos hace Cristo en Apocalipsis 2:10: “¡Sé fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la vida!” Tomen con seriedad las palabras de Cristo en Apocalipsis 3:11: “Vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”. Entiendan que son los herederos de la gran comisión de Dios de proclamar la verdad a la generación final, y de edificar la iglesia de Dios. Como lo expresa Apocalipsis 17:14: “Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados, elegidos y fieles”.

ASI y la República Dominicana

Ustedes han sido escogidos para edificar la iglesia de Dios y, por la gracia de Dios, testificar de su bondad. Manténganse firmes de parte de la verdad de Dios, ensálcenlo, proclamen su Palabra y edifiquen la iglesia de Dios no importa donde vivan.

El enero pasado, fue un privilegio para los principales líderes de la Iglesia Adventista mundial visitar La Romana, en la República Dominicana, para llevar a cabo reuniones administrativas y planificar el futuro de la edificación de la iglesia de Dios. Dedicamos tiempo a estudiar la Palabra de Dios por la mañana, con el pastor Mark Finley, que se enfocó en el Espíritu Santo y la lluvia tardía, y en la participación en el programa mundial “10 Días de Oración” por medio de nuestros momentos de oración por las mañanas y de los momentos vespertinos de oración con nuestros líderes y sus cónyuges. Fue una gran bendición orar juntos. Estaban los presidentes de división de casi cada extremo del planeta, así como los principales líderes de la sede central de la Asociación General.

A pesar de ello, el miércoles de esa semana, juntos apartamos tiempo de nuestras discusiones administrativas durante casi todo el día para literalmente edificar la iglesia de Dios. Fue una experiencia maravillosa trabajar con Maranatha Volunteers International. Maranatha, como ustedes bien lo saben, está liderada por Don Noble, Kenneth Weiss y otros dedicados líderes. Como integrante de ASI, es un dinámico ministerio de apoyo a la iglesia que trabaja en todo el mundo con la ayuda de voluntarios, y que ha construido muchas iglesias en la República Dominicana.

Se nos asignó la tarea de ayudar a edificar la nueva “Iglesia de un día” y el “Edificio de Escuela Sabática de un día” en el pueblo de Villa Hermosa, en una sección más pequeña llamada Villa Caoba, en la provincia de La Romana. Los líderes de la iglesia mundial llevaron su ropa de trabajo, guantes y sombreros. Entonces ayudaron a pintar, palear la grava, volcar cemento, erigir una estructura, techar otras dos y levantar una pared. Garwin, usted se habría sentido orgulloso de vernos edificar una “Iglesia de un día”.

Dios nos protegió en nuestra tarea mientras edificábamos su iglesia. En la propiedad se dedicó un nuevo pozo de agua, que brindará abundante agua fresca a esa parte del pueblo y, por su parte, la iglesia ofrecerá a Jesucristo, el Agua de Vida, a los habitantes del pueblo.

¡Qué privilegio y gozo fue para los líderes de la iglesia mundial edificar la iglesia de Dios en Villa Caoba! Sabemos que ese templo será la base de otros más que serán construidos en la región, dado que el celo misionero del pueblo de Dios en la República Dominicana resulta contagioso. Mis amigos, Dios nos está llamando para edificar la iglesia de Dios de todas las maneras posibles.

¡Jesús viene pronto!

En todas partes a nuestro alrededor podemos ver los resultados de los constructores fieles de la iglesia de Dios. Ustedes han visto los resultados aquí mismo, esta semana, en la convención de ASI. Esto se debe a que hay gente que es fiel a Dios y que testifica de manera sumamente positiva para facilitar la edificación de la iglesia de Dios en todo lugar donde se comparte la verdad. Dios los está llamando para que se unan a la proclamación final de las maravillosas nuevas de que Jesús ofrece su salvación a todo aquel que lo recibe, de que él vendrá pronto, y de que quiere que contemos a otros sobre las buenas nuevas, ayudando así a edificar su iglesia.

Creamos a la Palabra de Dios, creamos a sus profetas, creamos en los libros proféticos de Daniel y Apocalipsis. ¡Jesús viene pronto! ¡Qué gran día será ese! Salvados por medio del poder justificador y santificador del Jesucristo y tan solo por él, salvados por su justicia. ¡Qué privilegio compartir este mensaje profético y pedir humildemente a Dios que nos dé el reavivamiento y la reforma por medio del poder del Espíritu Santo! ¿Estamos dispuestos a renovar nuestro compromiso de compartir los mensajes distintivos y proféticos de Daniel y Apocalipsis, siguiendo en los pasos de Cristo de compartir su amor, dar la advertencia al mundo y edificar su iglesia?

Muy pronto, uno de estos días, miraremos hacia arriba y veremos la pequeña nube negra del tamaño de la mitad de la palma de la mano. Se volverá más y más grande, y más y más brillante. Todo el cielo se volcará para participar de este evento culminante, y todos los millones de ángeles conformarán esa maravillosa nueve con un brillante arco iris por sobre los relámpagos. Allí en medio de esa increíble nube estará Aquel a quien hemos esperado, Aquel de belleza plena, nuestro Salvador y Señor Jesucristo, que vendrá como Rey de reyes y Señor de señores.

Miraremos hacia arriba y diremos: “¡Este es nuestro Dios a quien hemos esperado!” Y Cristo nos mirará y nos dirá: “Bien hecho, siervos buenos y fieles de ASI, entren en el gozo del Señor”.

Entonces nos elevaremos para encontrarnos con el Señor en el aire, después de que todos los que han muerto en Cristo se hayan levantado a su llamado, y a partir de allí viviremos con él en el cielo para siempre. ¡Qué gran día será ese! Por la gracia y la justicia de Cristo, quiero estar allí ese día.

Si ustedes quieren entregarse humildemente a Cristo y su manto de justicia, y quieren ir a vivir con el Señor al cielo, pidiéndole que los use para contribuir a edificar su iglesia al compartir su amor y los mensajes proféticos en esta hora final de la historia de la tierra, ¿me quisieran acompañar de pie ahora mismo para comprometerse con Cristo y la edificación de este maravilloso movimiento adventista?